GRACE
A ritmo de jotas, no porque fuese la banda sonora de la peli sino porque en la parte de atrás del Retiro celebraban el Día del Pilar, nos tuvimos que joder y vivir una experiencia casi raeliana: ver Grace con cánticos maños por cojones. No es que yo tenga nada en contra de esta música, sino que creo que no era muy adecuado ver una escena de intriga o de terror con panderetas y castañuelas de fondo (para eso está ya la malísima Tuno Negro). Siendo esto lo más surrealista y friki que he vivido en ningún festival. Centrémonos en Grace.
Grace es el debut de un director a tener en cuenta, Paul Solet, que nos presenta una obra rara, fresca y con un dilema bastante debatido: ¿Qué demonios es Grace? A pesar de no haber sido santo de devoción de la crítica especializada, aquí a un servidor le ha encantado.

Esta peli nos ofrece un círculo donde todas las mujeres del reparto sufren un tipo de obsesión y todos los hombres viven en sumisión. Quizás este matiz no halla sido percibido por dicha crítica, o un servidor está abriendo tanto su mente que ve cosas que otros no perciben. Aparte de su carga de obsesión (femenina) y sumisión (masculina), la peli nos ofrece un engendro raramente visto antes en el cine; un engendro tan malévolo (pasivamente) que indirectamente crea una guerra guiada por el egoísmo de querer estar cerca de él (en este caso, ella). Grace es, cuanto menos, una peli con muchísimas lecturas subliminales y un engendro que, tras los años, será olvidado o valorado como se merece.
Lo mejor: Su doble sentido; la peculiar manera de tratar a un anticristo, vampiro, zombi o lo que sea Grace, apartándola de lo antes visto; y la frase final (humor negro 100%)
Lo peor: que está destinada a ser una cinta marginada.
Déjanos un comentario






