¿QUÉ CARAJO ME ESTÁ PASANDO?
Normalmente en éste blog cuelgo solo cosas sobre cine, música, lectura, comic, bla, bla, bla, llamémosle frikadas, ¿ok?. Y si frikadas proviene de la palabra inglesa “freak” qué significa bicho raro, el tema qué os voy a contar a continuación lo considero freak 100%. ¿Hasta qué punto debemos ceder con nuestros ideales? Os explico: anoche se celebró el cumpleaños del jefe de mi novia y el de su hermano qué, a su vez, es dueño del restaurante de club de playa donde curro. Total qué la celebración fue de lo más espectacular: un Roll Roice clásico en la puerta del club, pantallas gigantes con proyecciones, una macro parrillada argentina, fuegos artificiales desde el mar, un dj pinchando música de los 60´s, un montón de Olivias Newton Jones y de Travoltas, barra libre, y todo eso en pleno Sotogrande. Aquí un servidor, con ideales un tanto “punk”, es de los qué siempre ha pensado qué: ¿Por qué cojones me tengo que poner zapatos para ir a una disco? o ¿Qué cojones es eso del derecho de admisión? Pero, los tiempos cambian. La música machacona qué tanto nos gustaba a los 18, ahora nos parece un poco heavy; Lo de “¡acelera colega!”, lo hemos cambiado por “ponte el cinturón”; la antipatía hacia la policía ha descendido al punto de llegar a decir: “hombre, alguien tiene que haber para poner orden”; y lo que es peor… vemos el telediario incluso cuando se habla de política o compramos el periódico. A lo que íbamos, la noche de la víspera, después de probarme unas cuantas camisetas y pantalones, me puse……. tachán!!!….. me puse la camiseta Tommy Hilfiger qué me regalaron y usaba para pijama. ¡Dios, di de lado a mis camisetas Ecko, North Point, Lost, y a mis inseparables camisetas de cine qué se quedaron mirándome con carita del gato de Srek al ver qué: las abandoné por una camiseta Tommy qué no se ni si es autentica! Sí, señoras y señores, lo qué nunca creí en mi vida lo hice: ponerme una marca pijoteras para no desentonar en el cumpleaños. Eso si, mis pantalones anchos y mis botas Art, equipararon un poquito a qué no pareciera un jovencito fan del Canto del loco. ¿Qué será lo próximo: pelarme como Guti o Beckham, comprarme un 206, o pedirle un autógrafo a Bisbal? Se qué todo son camisetas, sean de la marca que sea, pero, me puse una camisa que no me gusta y de una marca que “odio”. ¿Qué me recomendáis? ¿No me la pongo más, o me voy directamente para el psicólogo?
PD: Aunque llevara una camiseta Tommy no me amariconé, jejeje, acabé a las 6 y media de la mañana borracho como un vikingo y echando la pota a caño vivo.








Ciudadanakeing dijo
ercascky, tu mismo. Un día es un día, tampco vas a dejar de ser tu por ponerte una camiseta o camisa que no te gusta, por agradar o no desentonar en un día, tan especial (para dos personas). A mi me ha tocado hacerlo varias veces, y te aseguro que, lo nuestro es mucho peor, que si vestidito, que si pantys, que si tacones, peinados, pendientes, maquillaje, etc...
Pero vamos, que aunque la mona se vista de seda... Yo sigo siendo la misma ¿que les hace ilusión a ellos?, ¡pues nada!, que sean felices por un día. Tomate la revancha tu en otra ocasión, a ver si están por la labor jejeje
Un saludo
20 Mayo 2007 | 03:37 AM